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Banana

Como todo spinetteano, hablar de desatormentarse me sacude.
¿Qué es, qué me pasa cuando me siento menos atormentado?
Alivio, hombros que se alejan de las orejas, respiración que se vuelve conciente, se alarga, se hace más profunda… Ahhhhh ¡ qué placer el de exhalar!


Sí, ok, todo muy lindo, pero eso es lo que me pasa cuando ya me desatormenté, la consecuencia.
¿Cuál es la causa? ¿Cómo puedo generarme más de esos momentos de alivio, menos de tormenta?


Tal vez una primera respuesta esté en dejar de buscar respuestas lógicas a nuestras contradicciones.


Todo cambia es tan verdadero como nada cambia.
Crecer es una decisión, y también una fuerza involuntaria que viene de algún misterioso lugar.
Elegimos… y a la vez no elegimos nada.
La clave está en uno y por eso, también en el otro.


Soltar la necesidad de pensar en opuestos.
Blanco y negro son solo dos colores diferentes.
Sol y luna, hombre y mujer.
Polarizarse nos empobrece.


Asumirme responsable de descubrir lo que deseo y fijar ahí el timón.
Y también soltar la baranda y dejarse llevar.


¿Crezco cuando encuentro el sentido de mi vida o cuando dejo de buscarlo?


Tan habituados estamos a entronizar a la razón, que a veces nos perdemos en querer resolver estas preguntas.
Cerrarlas
Y eso nos quita fuerza


Eso, a veces, es lo que me atormenta.
Crecer también puede ser una obsesión.


¿Qué es, entonces, desatormentarse? ¿Cómo lo hago?


En mi caso, cuando algo me muestra que la mente es solo una pequeña parte de mí:
una nube improbable en medio de un cielo espléndido
los veinte distintos verdes de los árboles que veo desde mi ventana
el contacto con la piel de ciertas personas
y sobre todo la música


La música hace fácil eso tan difícil: dejarse llevar
La música me gobierna
Me muestra que el deseo es el propósito
que hay música en el silencio
(¡aunque tenga acúfenos!)
como hay fuerza en la debilidad
luz en la sombra
que aquí y ahora es lo único que existe
pensar y expandir la conciencia son cosas distintas
pensar nos aleja de la realidad, de la vida
como querer rejuvenecer
yo prefiero apreciar el paso del tiempo, vivirlo
ganar conciencia es contactar, ahí está la verdad
pero ¿a quién le importa la verdad?


Pienso en música y se me vienen decenas de canciones
No pensar
“Cuando amas a alguien”, de Banana Pueyrredón
Ya está, lo dije
tal vez no quede bien, no sea tan digno de un spinetteano…
pero es la canción que elijo en los karaokes
esa y “Corazón” de Los Auténticos Decadentes: “yo no seeeeee lo que me pasa cuando estoy con vos…
ese “se te ENCIENDE la vida” es la expresión más precisa que escuché,
el verbo que conjuga con vida
Me conmueve
Ni el propósito, ni el sentido: encender
Eso es lo que pasa cuando nos desatormentamos: se enciende la vida
Y no me refiero solo a la belleza del leño que arde en el fuego
No hablo del enamoramiento
Mi vida también se enciende cuando estoy solo y escribo, por ejemplo
Cuando canto, y sobre todo cuando canto con otros
Amar es encender
que te amen ya es otra cosa, lo mismo que cumplir los objetivos o realizarse
no digo que no sea importante que te amen o que logres tus objetivos, claro que es importante
pero es otra cosa
“Se ordenan las piezas del rompecabezas y ya nunca la olvidas”
Es en ese preciso instante que dejo de buscar y encuentro
Encuentro, porque dejo de buscar


Una moto detenida bajo el puente
en medio de una lluvia torrencial
mientras los autos van y vienen
ese motoquero, en ese preciso instante
dispuesto con todo su ser y su cuerpo a la realidad
entregado y al timón al mismo tiempo
eso, creo, es lo que nos da acceso a la Vida