Todos ya nos fuimos de casa
Y un día dejamos de girar alrededor del sol
Ese sol que nos dio vida
nos dio calor
nos alumbró
nos hizo brillar
Ese sol que también nos encandiló
y nos agotó
y nos quemó
Nos fuimos para dejar de girar
Nos fuimos como pudimos
Y al alejarnos del sol llegó la noche
Y en la temida oscuridad
apareció la Luna
Ah la Luna
Hermosa, brillante y anaranjada
Y nos habían dicho que era blanca
pero no era verdad
Cambia de forma, la Luna
Y también brilla
Pero no nos hace girar a su alrededor
Ella baila con nosotros
Y en la noche
que no es lo opuesto al día
descubrimos otros planetas
otros universos
Y resulta que el sol
¡Era una estrella!
¡Y hay muchas más!
Y de a poco amanece
¡Amanece!
El cielo iluminado
por el sol y por la luna
por la luna y por el sol
que se encuentran por unos minutos
Se miran, esta vez como pares
Pero ya no es el mismo día
Porque hemos atravesado la noche
Y hemos visto la luna
Y hemos descubierto otros planetas
Y hemos reconocido nuestra sombra
en la sombra del otro
Y hemos llorado
Y aquí estamos
viviendo un nuevo día
sabiendo que anochecerá
inevitablemente
y que aún nos queda
una cara de luna por descubrir